No me digas "para siempre", no me gusta, nadie nunca lo cumple. No estoy diciendo que vayas a ser tú quien lo incumpla. Quizás seré yo. Es probable que lo sea yo, porque siempre me canso de todo muy rápido. Soy muy independiente, demasiado, quizás. Mis ideologías, normas y pensamientos están demasiado firmes como para aceptar los de alguien más. Nunca creo merecer amor o cariño de otra persona, a pesar de que me paso la vida pidiéndolo. Me preocupo demasiado por todo, y por todos. Un minuto estoy feliz y al siguiente tengo ganas de tirarme de un puente. A veces creo que soy una mierda, y a veces creo que soy la mejor. Soy más rara de lo que imaginas. Nadie me conoce realmente, hay cosas de mí misma que ni siquiera yo conozco.
No soy de decir cosas bonitas, prefiero hablar de política. Y no soy detallista, de hecho, suelo olvidarme de cumpleaños y aniversarios. Me olvido de todo aquello importante, y recuerdo el más tonto detalle. No soy una buena influencia, pero tampoco hago daño a nadie. Me gusta hacer reír y sonreír a los demás, sobretodo cuando yo no puedo, y me enfado conmigo misma cuando no logro hacerlo. La mayoría de días estoy enfadada con el mundo, sólo porque me he enfadado conmigo misma por hacer o decir cosas que no debía.
Suelo mentirle a la gente a la que no conozco para protegerles de mi misma. Sufro de varios trastornos psicológicos a los que es difícil acostumbrarse. Suelo irme a dormir llorando pensando que no soy suficiente. Echo muchísimo de menos a personas que perdí sin poderme despedir. Hay personas en mi pasado a las que no quiero olvidar, pero que desearía dejar de recordar en cada acto que hago.
Intenté durante mucho tiempo encajar en la sociedad, pero mi educación y mi ideología me lo impidieron. Me hicieron bullying por ser diferente, y esto causó que ahora tenga miedo a la gente. No me gustan los sitios donde hay mucha gente. Prefiero estar sola a estar en un gran grupo de personas dónde seguramente me sentiré ignorada, o dónde sentiré que se burlan de mí.
Nunca me desahogo, y siempre le digo a todo el mundo que estoy bien, sea o no verdad. Cuando exploto, se lo explico todo a alguien que, normalmente, al saber cómo soy realmente, se asusta y se va. Estoy demasiado rota como para intentar arreglarme, supongo. Estoy mucho peor de lo que los que dicen "estoy destrozada" podrían llegar a imaginar. Pero, ¿sabes qué? Que a pesar de todo, tengo la fuerza de decir "Que le den a todo, yo quiero ser feliz". Cuando leo me da la sensación de viajar a un mundo paralelo donde todo me va bien. No sé por qué digo todo esto, necesitaba desahogarme de una vez.
Te quiero, mucho, pero no creo en los para siempre. Porque y si encuentro a alguien, ¿y si encuentro a la persona perfecta? Quizás eres tú, ojalá seas tú, pero quizás es otra persona. No me digas para siempre, del mismo modo que yo tampoco te lo diré. Porque ni tu ni yo sabemos si podremos cumplirlo alguna vez.