Ojalá pudiera avanzar el tiempo, y dejar todo esto pasar. Dejar que las lágrimas se convirtieran en carcajadas. Que los cortes se volvieran besos. Que la soledad se volviera amor. Avanzar el tiempo tanto como fuera necesario para que la depresión pasara.
Ojalá pudiera parar el tiempo, y salirme un momento de mi mundo para verlo desde fuera. Poder parar mi vida, y pensar qué carajos estoy haciendo con ella. Ver los que he hecho, y las posibilidades que tengo por hacer. Para mi mundo y reflexionar sobre qué me hará más feliz.
Pero no. No existe tal cosa. No existe una máquina que controle el tiempo. No podré volver a ver a esa persona que se fue, y no podré observar mi "yo" del futuro. No podré parar mi mundo unos instantes, y mirarlo desde fuera. Por más que lo desee, y por más que lo pida a las estrellas fugaces, no puedo. Porque si volviera atrás y corrigiera mis errores, ahora no sería tan fuerte. Si parara el tiempo y lo mirara desde fuera, no me equivocaría, y no podría aprender de mis errores. Y si fuera hacia delante, a donde fuera feliz, ¿cómo sabría volver a luchar?
Ojalá pudiera pedirle una máquina del tiempo a las estrellas fugaces, pero no. Las estrellas fugaces no pueden arreglar el mundo.