Tú vs yo.

Supongo que podrías decir, sin miedo a equivocarte, que te echo de menos. Que echo de menos despertarte cada día con un buenos días. Que echo de menos luchar por una relación que sólo yo quería. Que echo de menos bailar al son de la música con mis pies sobre los tuyos. Supongo que este vacío
que siento dentro es la fatla de tus manos envolviendo mi cintura mientras hablas en sueños sobre mi pecho. O quizas es que no he logrado desacostumbrarme a ti, aún. ¿Quién sabe? Igual sólo es un poco de ganas de ti, de tus besos, que se me acabará pasando con el tiempo.

Supongo que podría decir, sin miedo a equivocarme, que me has olvidado. Que ya no recuerdas lo que te escribía, y mucho menos lo que te decía. Que te alivia no tener a una pesada a tu lado intentando mantener algo imposible. Que te alegras de poder bailar sin dolor en los pies. Supongo que has empezado a dormir mejor, sin nadie que te aplaste los brazos. Y quizás ya te has desacostumbrado a mí. ¿Quién sabe? Igual nunca tuviste ganas de mí, de mis besos, y por esto te alejaste.