Es curioso cómo cambian las cosas, ¿eh? Así, sin darnos cuenta. De repente alguien quien lo había sido todo para nosotros, deja de importar. Esas personas que quizás antes te parecían estúpidas, empiezan a caerte cada vez mejor. Es curioso que de un día a otro pierdas toda la confianza en alguien, le des todo tu corazón, o dejes de darle la importancia que le dabas.
Hay quien dice que es el dolor el que cambia a las personas, pero yo no estoy de acuerdo. Yo creo que cambias por los demás. Para gustarles y no estar sola. Los que dicen eso de "Me da igual lo que pienses de mí" son los primeros en preocuparse, pero es normal, somos un animal social, no nos gusta estar solos. O quizás sí, pero no queremos admitirlo.
En nuestra vida todo son cambios. Y quien dice cambios, dice aprendizajes. Y quien dice aprendizajes dice errores. Y quizás por eso cambiamos, porque nos damos cuenta de que algo de lo que hacíamos era un error, y tenemos que remediarlo. Aunque quizás sólo cambiamos porque nuestro cuerpo nos lo pide, y no hay nada que podamos hacer para evitarlo.

Pero es curioso porque ayer la quería a ella, y hoy te quiero a ti. Y, entiéndeme, por ayer me refiero a hace un tiempo, y por hoy me refiero a ahora. Quizás es que me he cansado de ella y he encontrado a alguien a quien tener más fácilmente. Pero quién sabe, mi cabeza divaga en un mar de dudas, y mi corazón hace tiempo que se ahogó entre penas. Así que sigo un poco mi amor más visceral, que es lo que me lleva a decirte que te quiero. Y no me mal interpretes, pues después de ese "te quiero" debería ir un "echar un polvo", pero como eso quizás no quedaría ni bonito ni ético, te digo con la boca lo primero, y con mis besos lo segundo. Porque si lo dijera todo hablando, estaría cometiendo un error. Y eso me haría cambiar. Y aunque me parece muy curioso cómo cambian las cosas, creo que no quiero cambiarte por nada en el mundo, de momento.